Ya sabes que habrá otra vez y que morderé el polvo...
habitante del flojo eslabón, de la sed nocturna, allá donde la soledad empapa las paredes,
el semen se almacena y los ojos buscan la mano que ya se rasgó contra todos los quicios,
y de qué sirve...
Volviste a demostrar tu pre-eminencia, loba de red y aliento a vieja,
tu frescura en la derrota de todo lo que puse a tu alcance, reina empeñada
en tu tierra del óxido, la vencedora caléndula
del robín, siempre alerta, siempre royendo el negror de los meses del frío,
fuiste de nuevo tú, la mujer, la lanza que hace de los clítoris tan angrelados
territorios,
y volveré, tornará mi clavo sucio, mi lengua comedora de otros coños,
arengaré a mi ejército contra tus ortos, pues Asgard ha de morir, y en tu siembra de fémina
quedará sólo la dudosa miel de la más escogida
mandrágula.
Company of Wolves
Bark at the Moon
miércoles, 20 de julio de 2011
viernes, 24 de junio de 2011
Firmeza.
Se han cerrado los caños de nuestras ideas,
hoy me han confirmado que ningún recurso puede evitar la verdad, lozas arriba
pues, cerámicas al cielo para aplastarse contra el viento lego,
hoy me callo, hoy soy un seco arroyo en el odio a mí mismo,
yo no lo conseguí,
nadie escuchó lo que oyeron mis oídos,
nadie sabe del terror de entonaciones y ristras de ajos,
sellos de firmeza, certeza oficial, non bis in idem...
poco, pascuas de capirotes perdidos mientras procesaba tu voz, tu risa, tus telefonemas,
todo en balde, balde de flores muertas para las no-tumbas y las no-sentencias,
debo absolver y absuelvo, debo callar y callo, retén de agua dolorosa contra
cinco
dedos
cruzados.
hoy me han confirmado que ningún recurso puede evitar la verdad, lozas arriba
pues, cerámicas al cielo para aplastarse contra el viento lego,
hoy me callo, hoy soy un seco arroyo en el odio a mí mismo,
yo no lo conseguí,
nadie escuchó lo que oyeron mis oídos,
nadie sabe del terror de entonaciones y ristras de ajos,
sellos de firmeza, certeza oficial, non bis in idem...
poco, pascuas de capirotes perdidos mientras procesaba tu voz, tu risa, tus telefonemas,
todo en balde, balde de flores muertas para las no-tumbas y las no-sentencias,
debo absolver y absuelvo, debo callar y callo, retén de agua dolorosa contra
cinco
dedos
cruzados.
sábado, 7 de mayo de 2011
Inocente.
De lo escrito antes sólo quede el negro de lo antaño,
sentencia firme es losa tal guitarra callada a su quejío estridente,
respeto, acato, y la miel se me torna abeja,
compartir es más de lo que sueña tanto sudor insomne.
(poemario anterior suprimido -ya sólo hábil para interesados-, por respecto a la reciente firmeza de una resolución judicial).
sentencia firme es losa tal guitarra callada a su quejío estridente,
respeto, acato, y la miel se me torna abeja,
compartir es más de lo que sueña tanto sudor insomne.
(poemario anterior suprimido -ya sólo hábil para interesados-, por respecto a la reciente firmeza de una resolución judicial).
martes, 19 de abril de 2011
Martes de Pasión.
Hay ratos que creo que mi madre me ha engañado...
mi madre me dijo que Dios era bueno, noble ración de sonrisa del infante,
mas a ratos creo que un japonés que cosía su velamen vio a Dios en lo alto de una ola de quince metros,
creo que un español sodomizó a una gallina y murió aplastado por el corral,
veo niños engullidos por los fangos de la inundación de las aguas de Dios, brazo alto al ahogo, agua sucia,
y todo se me antoja como si a veces Dios fuere un auténtico hijo de puta,
un Crom, un Odín, un Zeus, una polla en el culo de un triste, lloroso, monaguillo,
y siento las espinas, pues entonces creo que mi madre me ha engañado,
siento los pianos desafinados por unas manos que no siempre son humanas,
y otros ratos siento que mi alma de cerdo samaritano consentido baila en las bodas del mal y de la hez,
y grito, canto con mi garganta seca de vino amargo, me hundo en mis mares en busca de alguien,
de algo,
porque en los ojos de violadores y asesinos he encontrado los cuernos y los rabos, y el azufre,
porque mi madre no puede ser una jodida farsante,
porque sería como un jinjol del frío Enero que la única prueba de Dios fuera nuestro Belzebub,
pero hasta en los ojos de la mujer hermosa no veo nada,
hasta en los coños más deseados sólo huelo mi anhelo,
hasta en las cruces de las iglesias se me antoja que hay más cenizas de inciensos acres que esperanzas,
y debajo de la mar sólo hay muerte,
y mi madre, hasta mi madre, sabe que Leónicas y sus trescientos eran sólo unos gilipollas.
mi madre me dijo que Dios era bueno, noble ración de sonrisa del infante,
mas a ratos creo que un japonés que cosía su velamen vio a Dios en lo alto de una ola de quince metros,
creo que un español sodomizó a una gallina y murió aplastado por el corral,
veo niños engullidos por los fangos de la inundación de las aguas de Dios, brazo alto al ahogo, agua sucia,
y todo se me antoja como si a veces Dios fuere un auténtico hijo de puta,
un Crom, un Odín, un Zeus, una polla en el culo de un triste, lloroso, monaguillo,
y siento las espinas, pues entonces creo que mi madre me ha engañado,
siento los pianos desafinados por unas manos que no siempre son humanas,
y otros ratos siento que mi alma de cerdo samaritano consentido baila en las bodas del mal y de la hez,
y grito, canto con mi garganta seca de vino amargo, me hundo en mis mares en busca de alguien,
de algo,
porque en los ojos de violadores y asesinos he encontrado los cuernos y los rabos, y el azufre,
porque mi madre no puede ser una jodida farsante,
porque sería como un jinjol del frío Enero que la única prueba de Dios fuera nuestro Belzebub,
pero hasta en los ojos de la mujer hermosa no veo nada,
hasta en los coños más deseados sólo huelo mi anhelo,
hasta en las cruces de las iglesias se me antoja que hay más cenizas de inciensos acres que esperanzas,
y debajo de la mar sólo hay muerte,
y mi madre, hasta mi madre, sabe que Leónicas y sus trescientos eran sólo unos gilipollas.
domingo, 27 de marzo de 2011
Lo Cuadros (convivencia salesiana).
Otra vez...
Al llegar la convivencia sólo conviví conmigo,
pasos de procesión pagana, penitente de marmóleas sonrisas,
y me hago suavemente poco, y me disuelvo, receloso
testigo de tanta ausente presencia,
y huir, y correr, y gritar.
Recuerdo de pronto que no compré las putas pilas AA,
tan sencillo hubiere sido al pasar de galletas y zumos,
como madre soltera me olvidé de los orgasmos, y tal rapaz
es el tiempo, arena toda
extendida en los velorios presuntos de la prevaricación administrativa,
y compruebo que en mi morar sigue oliendo a ti,
que varados los cítricos efluvios de mi dosificador
(esas dos putas pilas AA, hadas de pomelo para mi hogar-despacho,
catas agrias, levas de naranjo, huertos funerales,
tardes de primavera de mi cama-sarcófago, sueños húmedos)
sigue un olor a sal vieja en los documentos penales, en las postales de mi antaño amante,
y entre este lamento voltaico sigo aquí,
regalando mi apariencia al labio y la impostura,
repostero empeñado en el cuajar del desamor,
queriendo lo que no tengo y teniendo lo que no quiero, y no quiero
nunca, hostia, nunca más
quererte,
mercaderes del vino y la Viagra,
almoneda de las pollas que quedaron al pairo
de tus derivas.
Al llegar la convivencia sólo conviví conmigo,
pasos de procesión pagana, penitente de marmóleas sonrisas,
y me hago suavemente poco, y me disuelvo, receloso
testigo de tanta ausente presencia,
y huir, y correr, y gritar.
Recuerdo de pronto que no compré las putas pilas AA,
tan sencillo hubiere sido al pasar de galletas y zumos,
como madre soltera me olvidé de los orgasmos, y tal rapaz
es el tiempo, arena toda
extendida en los velorios presuntos de la prevaricación administrativa,
y compruebo que en mi morar sigue oliendo a ti,
que varados los cítricos efluvios de mi dosificador
(esas dos putas pilas AA, hadas de pomelo para mi hogar-despacho,
catas agrias, levas de naranjo, huertos funerales,
tardes de primavera de mi cama-sarcófago, sueños húmedos)
sigue un olor a sal vieja en los documentos penales, en las postales de mi antaño amante,
y entre este lamento voltaico sigo aquí,
regalando mi apariencia al labio y la impostura,
repostero empeñado en el cuajar del desamor,
queriendo lo que no tengo y teniendo lo que no quiero, y no quiero
nunca, hostia, nunca más
quererte,
mercaderes del vino y la Viagra,
almoneda de las pollas que quedaron al pairo
de tus derivas.
sábado, 19 de marzo de 2011
Filandera.
"A ver cómo escribe un juez heavy..."
Un juez heavy no escribe, no,
un juez heavy no existe, no puede,
sabes bien que navegamos entre los colores, tú misma
ya elegiste mal las telas, y somos de la ausencia del Levante
y sobre ella construimos, misérrimos, nuestra verdad.
Pocas sincronías para tanto diapasón, yo vivo
y es bastante, frente a la vena cierta y el filo álfil,
dímelo tú, pues, cómo escribe un ser que llora,
cómo llora un ser que sigue, cómo sigue un mar que
gota
a
gota
no tiene otra marea que el secarse en la herrumbe.
Un juez heavy no escribe, no,
un juez heavy no existe, no puede,
sabes bien que navegamos entre los colores, tú misma
ya elegiste mal las telas, y somos de la ausencia del Levante
y sobre ella construimos, misérrimos, nuestra verdad.
Pocas sincronías para tanto diapasón, yo vivo
y es bastante, frente a la vena cierta y el filo álfil,
dímelo tú, pues, cómo escribe un ser que llora,
cómo llora un ser que sigue, cómo sigue un mar que
gota
a
gota
no tiene otra marea que el secarse en la herrumbe.
viernes, 4 de marzo de 2011
Hoy.
Quiero cambiar.
No quiero ser yo.
La tristeza que no sea mi vereda.
Sabor agrio que salga de mis dedos.
Quiero correr.
Kilómetros hacia el Norte en mi coche de alfileres.
Escuchar esos gritos, los de las guitarras, los del extraño habitante.
Volar, subir, estamparse contra la verdad.
Dejadame, por favor.
Debo huir, quiero mudar mis dientes por piedras,
no sentir, dejadme, rendir mis banderas,
vacío, quedar hueco, loas del ciego, cantos al sordo.
Otro, sí.
Un nuevo áspid para el campo helado.
Ni nombres ni lágrimas,
barlovar a la boria, blanca, nívea
(o muerta).
No quiero ser yo.
La tristeza que no sea mi vereda.
Sabor agrio que salga de mis dedos.
Quiero correr.
Kilómetros hacia el Norte en mi coche de alfileres.
Escuchar esos gritos, los de las guitarras, los del extraño habitante.
Volar, subir, estamparse contra la verdad.
Dejadame, por favor.
Debo huir, quiero mudar mis dientes por piedras,
no sentir, dejadme, rendir mis banderas,
vacío, quedar hueco, loas del ciego, cantos al sordo.
Otro, sí.
Un nuevo áspid para el campo helado.
Ni nombres ni lágrimas,
barlovar a la boria, blanca, nívea
(o muerta).
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